Los vehículos de combustión interna están llamados a desaparecer debido a su impacto en el medio ambiente y en la salud de las personas, pero seguramente no será tan rápido como sería necesario para cumplir con los objetivos de Naciones Unidas [1] para evitar que el calentamiento global pase de 1,5º debido a la confluencia de factores tecnológicos y económicos.

Así, mientras en países y ciudades de todo el mundo [2] (también alemanas [3]) se prohíbe la circulación de vehículos diésel o se hacen planes para prohibir completamente la venta de vehículos de combustión interna, en Alemania que es uno de los principales fabricantes se hacen manifestaciones a favor del diésel [4].

Muchos de estos planes contemplan fechas entre 2030 y 2040, que no son lo bastante ambiciosas para cumplir con los plazos estimados para mitigar el calentamiento global, aunque Costa Rica prevé hacerlo para 2021.

El debate sobre el futuro de los vehículos es muy importante en Alemania, donde esta industria da empleo directo a 1,8 millones de personas, muchas de ellas directamente relacionadas con los motores diésel, y genera unos 500.000 millones de Euros anuales.

Se comprende que estas personas se manifiestan por seguir manteniendo su trabajo y con ello su nivel de vida, aunque suponga ir en contra del inevitable avance tecnológico además de una amenaza al medio ambiente y a la salud de todos.

Pero las nuevas directivas europeas sobre contaminación y el empuje de China hacen prever que el futuro del automóvil será mayoritariamente eléctrico y los fabricantes ya están haciendo importantes inversiones para posicionarse en este nuevo mercado.

Los grandes fabricantes como VW que planea construir 16 nuevas factorías, Porsche, Mercedes o BMW ya están sacando al mercado sus primeros modelos eléctricos y hacen planes para producir solo vehículos eléctricos.

El coste de la transición a los vehículos eléctricos

Mientras se ponen en marcha las nuevas fábricas de baterías y se adaptan o levantan desde cero nuevas plantas para la producción de los vehículos eléctricos, las empresas se replantean el destino de las plantas que se quedarán ociosas debido al cambio tecnológico, como la planta de Honda en Reino Unido[4] (7.000 despidos) o las de GM en EE.UU. [5] (14.000 despidos) y otros fabricantes hacen planes para cancelar inversiones o cerrar fábricas.

Otros fabricantes aún no han desvelado sus planes, pero los trabajadores ya están preocupados por su futuro y hay ejemplos como los sindicatos de Hyundai que califican a los vehículos eléctricos como desastrosos y diabólicos [6].

Referencias

  1. Naciones Unidas -Cambio Climático
  2. Países y ciudades que prohibirán los motores de combustión interna
  3. Prohibición de vehículos diésel en ciudades alemanas
  4. Manifestaciones en Alemania
  5. Cierre de planta de Honda
  6. Cierre GM
  7. Hyundai