Se avecinan tiempos inciertos para los conductores profesionales, independientemente del sector donde ejerzan sus labores: Taxistas, camioneros de largo o corto alcance, repartidores, conductores de autobús, ambulancia u operadores de maquinaria en el fondo de las minas.

Los avances en la conducción autónoma son imparables y van a toda velocidad:

  • Waymo (Google) tiene un servicio comercial en pruebas en varias ciudades de EE.UU. y va a poner en marcha una factoría de coches autónomos en Michigan. Además ha adquirido 62.000 Chrysler Pacifica y 20.000 Jaguars para su flota.
  • Tesla incorpora en sus vehículos todos los sensores necesarios para hacer que funcionen en modo autónomo y va activando estas capacidades mediante actualizaciones del software del vehículo.
  • Mercedes va a comenzar las pruebas de sus coches autónomos en China en un futuro cercano.
  • Tesla, Volvo, Mercedes y otros están desarrollando diferentes modelos de camiones autónomos.

Probablemente el inicio de la adopción de estas tecnologías será relativamente lento en los camiones, debido al período de amortización de los vehículos industriales, pero en cuanto algunos actores comiencen a introducirlas todos los demás se verán forzados a hacerlo porque de otra forma serán expulsados del mercado.

Los camioneros humanos tienen establecidas algunas medidas para su propia seguridad y la del resto de conductores, como jornadas máximas, períodos de descanso obligatorios, etc.

Todas estas restricciones dejan de tener sentido para los camiones autónomos, que ni se cansan, ni tienen que comer o dormir y siempre mantienen un nivel de precisión máximo. Además se elimina una fuente de costes importante para la empresa, como es el sueldo del conductor.

Este mismo razonamiento puede aplicarse a cualquier otra actividad donde una persona conduzca un vehículo como forma de ganar un sueldo.

Los taxistas en estos días están en pie de guerra contra los vehículos VTC de Uber y Cabify, porque se supone que les quitan su trabajo, operan en condiciones de ilegalidad, etc.

Pero esta no es más que la primera batalla de una guerra que, casi con toda seguridad, perderán tanto los taxistas como los conductores de estas plataformas porque en un futuro no lejano todos estos vehículos serán autónomos, por los mismos criterios económicos descritos antes.

Ciudades con pruebas de vehículos autónomos

Ciudades donde están en pruebas los vehículos autónomos. Cortesía de qz

Por otra parte, en determinados ámbitos como la minería hay ya en funcionamiento un buen número de camiones y otros dispositivos autónomos, que de forma rutinaria realizan sus labores mientras proporcionan una ingente cantidad de datos que ayudan a mejorar el sistema.

Vídeo: Camiones autónomos en Australia que han movido más de mil millones de toneladas de material.

Las consecuencias de estos cambios serán tema de otro post, pero es fácil suponer que serán de gran calado, darán lugar a cambios importantes en muchos sitios del mundo y seguramente a enfrentamientos como los de los taxistas o peores, pero es difícil detener el futuro.

Referencias:

  1. Mining automation
  2. Fábrica de Google en Michigan
  3. Pruebas de Mercedes en China